01316nam a22001337a 4500008004100000020002200041041001400063082001400077100003100091245003800122260004400160300001900204520095900223260325b |||||||| |||| 00| 0 eng d a978-958-57103-2-0 aEspañol aR 863.861 aGabriel García Márquez aCrónica de una muerte anunciada aColombiabEditorial Buena Semillac2012 a93p. ;c21cm.  aEl día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros, "Siempre soñaba con árboles", me dijo Plácida Linero su madre, evocando veintisiete años después los pormenores de aquel lunes ingrato. La semana anterior había soñado que iba solo en un avión de papel de estaño que volaba sin tropezar por entre los almendros", me dijo. Tenía una reputación muy bien ganada de interprete certera de los sueños ajenos, siempre que se los contaban en ayunas, pero no había advertido ningún augurio aciago en esos dos sueños de su hijo, ni en los otros sueños con árboles que él le había contado en las mañanas que precedieron a su muerte